- Señorita, disculpe, vengo a abrir una cuenta.- dijo un señor

- Sí cómo no, trajo todos los recaudos.- dijo la cajera/modelito de la cuña

 

A continuación el señor saca dos resmas de bajo el brazo y se las alcanza a la cajera/modelito quien las toma, separa dos hojitas y las introduce en la destructora de papel, el tipo casi se queda verde, porque destruyó un documento original, el cual es muy probable que haya costado el 100 por ciento de su precio por concepto de intermediarios y estuvo esperando seis meses para que le dijeran que salió malo y diez meses más para que estuviera listo. Como para calmar al cliente, si es que eso lo calma, la cajera/modelito le dice:

 

- Tranquilo, en este banco no hace falta tanto papeleo.

 

El comercial culmina allí, pero ¿alguien se ha puesto a pensar que le falta lo más importante?

Es triste, pero cierto, al tipo no le dieron el crédito. Presentar papeles suele ser optar por.